El sospechoso del tiroteo en Colorado había sido acusado por delitos menores y sufre de delirios, según su familia. Pese a ello pudo comprar armas.

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Los informes indican que el joven puede tener un historial de problemas mentales. El día que desató el tiroteo en el supermercado King Soopers, el atacante de 21 años iba armado con un arma estilo rifle semiautomático, según las autoridades.

Todavía no se tiene certeza sobre los motivos que llevaron a Ahmad Al Aliwi Alissa, de 21 años, a cometer presuntamente un tiroteo en un supermercado de Colorado que terminó con la vida de 10 persona. La segunda masacre en solo una semana.

Pero poco a poco se conocen más detalles sobre su vida.

Los informes a los que ha tenido acceso nuestra cadena hermana NBC News indican que el joven puede tener un historial de problemas mentales. Por el momento, no hay evidencia que sugiera que el crimen que cometió sea un acto terrorista o de odio, según las autoridades.

El día del tiroteo Alissa se quitó la mayor parte de la ropa, probablemente para mostrar que no iba armado, y se entregó al equipo SWAT. Luego pidió hablar con su madre.

Alissa, que ingresó a una cárcel el martes, se enfrenta a 10 cargos de asesinato en primer grado. En Colorado esto conlleva una pena de cadena perpetua sin libertad condicional. Su primera comparecencia está prevista para este jueves.

Delirios

Su familia confesó a los investigadores que el joven, que cumplirá 22 años en abril, sufre algún tipo de enfermedad mental, según la agencia de noticias The Associated Press que habló con un funcionario bajo condición de anonimato. A veces les decía que había gente que lo perseguía.

Las autoridades lo describieron como una persona “propensa a la ira repentina”. En 2018 fue suspendido en el último año del bachillerato tras dejar ensangrentado a un compañero de clase. Lo tiró al suelo, se subió encima de él y le golpeó la cabeza varias veces, según una declaración jurada de la policía.

Alissa se quejó entonces de que el estudiante se había burlado de él y se había referido a él con “nombres racistas” semanas antes, según la declaración jurada.

Alissa fue suspendido por un delito menor de agresión y condenado a libertad condicional y servicio comunitario, según un informe de la policía de Arvada.

La policía investigó también, pero luego la retiró, otra queja por daño criminal que lo involucraba en 2018, dijo el detective David Snelling. Además, el FBI ya conocía su identidad porque estaba vinculado con la de otro individuo que estaba siendo investigado por la oficina, según las autoridades.

Su hermano, Ali Aliwi Alissa, de 34 años, dijo al medio The Daily Beast que su hermano tenía una enfermedad mental y que sufría de paranoia.

“Sufría mucho acoso en el bachillerato. Era un chico extrovertido pero después de ir al instituto y de que le acosaran mucho, empezó a volverse antisocial“, aseguró.

Vivía en Arvada, un suburbio de Denver. Nació en Siria en 1999, según los registros judiciales y Facebook (aunque más tarde su perfil fue retirado).

Uno de sus antiguos compañeros de la clase de lucha a la que iba en la preparatoria, Ángel Hernández, dijo que, una vez, Alissa se enfureció después de perder un partido y gritó que iba a matar a todos. El entrenador lo expulsó del equipo por el arrebato.

“Era uno de esos tipos con mecha corta”, dijo Hernández. “Una vez que se enfada, es como si algo se apoderara de él y no es él. En ese momento no hay quien lo pare”, agregó.

Fácil acceso a armas

El día que desató el tiroteo en el supermercado King Soopers, Alissa llevaba un arma estilo rifle semiautomático Ruger AR-556, según las autoridades, que compró el pasado 16 de marzo, seis días antes del ataque. Pero ni las declaraciones de la policía ni los documentos de la acusación dejan claro si fue esta arma la que disparó el día del ataque.

Luego del tiroteo, su cuñada dijo a los investigadores que Alissa había estado jugando unos días antes con un arma que parecía una “ametralladora”, según una declaración jurada del arresto a la que tuvo acceso AP.

En 2018 la ciudad de Boulder, Colorado, prohibió la venta de armas de asalto así como la comercialización de cargadores de gran capacidad. Pero hace menos de dos semanas un juez la bloqueó en corte, alegando que no es legal restringir localmente la venta de estas armas, pues entraba en conflicto con la ley vigente en el estado.

Todavía se desconoce si el arma semiautomática fue comprada en la ciudad y si, por tanto, la restricción de compra habría evitado la masacre.

Amor por las artes marciales

De acuerdo con lo que aparecía en esta red social, según pudo constatar el medio citado, le gustaba la lucha y el kickboxing. De hecho, muchas de sus publicaciones eran sobre artes marciales. Y en una de estas, escrita en 2019, decía: #NecesitoUnaNovia (“#NeedAGirlfriend”).

Con información de AP, The New York Times y The Daily Beast,

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